viernes, 28 de noviembre de 2014

“Paco” era el terror de Santa Bárbara

» Plutarco Antonio Ruíz es considerado un terror en Santa Bárbara.

Plutarco Antonio Ruiz o “Paco” tiene muy pocos amigos en Santa Bárbara, los pobladores no le tienen confianza y tampoco lo consideran una buena persona, debido a que se había endiosado gracias al poder económico y las armas que portaba.
“Paco” ahora guarda prisión, acusado de ser el actor material e intelectual del asesinato de la modelo Miss Honduras Mundo 2014, María José Alvarado, y su hermana, Sofía Trinidad, novia del supuesto criminal.
A “Paco” le gusta el alcohol y otras drogas, las mujeres bonitas y hasta contrataba chicas prepago para andar parrandeando, comentaron personas del pueblo, quienes prefirieron omitir su nombre.
Un joven aseguró que cuando “Paco” llegaba a una fiesta todo mundo se marchaba, porque siempre caminaba armado y era de su ley, nadie se atrevía a decirle nada debido al miedo que le tenían a que los matará y desapareciera.
Vecinos del barrio Godínez, en el municipio San Vicente Centenario, aseguraron que si alguien se metía con él no dudaba en irle a tirotear la casa, por eso nadie lo quería, pese a que sus padres no se metían con nadie.
Se afirma que sus acompañantes también caminaban armados y algunos eran contratados de él, pero se desconoce de dónde sacaba dinero para darse sus lujos, ya que a pesar de sus locuras nunca lo investigaron.
HERENCIA DEL HERMANO
Quien se asegura poseía grandes riquezas y un arsenal en su casa, debido a que estaba ligado con el narcotráfico, era su hermano, David Ruíz, quien fue asesinado en febrero anterior en un negocio de San Pedro Sula.
Al morir su hermano el quedo en poder de todos su bienes, y se endioso creyéndose poderoso.

David caminaba en lujosas camionetas, tenía algunos hombres de seguridad y le gustaban las mujeres bonitas, junto a “Paco” andaban por el pueblo tomando y divirtiéndose en bares y discotecas.
El entierro de David fue al estilo “narco”, dijo un comunicador de la zona, “poca gente fue a su entierro y los que lo hicieron salieron corriendo porque comenzaron hacer disparos al aire, armaron un concierto de balas”.
Con la muerte de David, “Paco” quedó endiosado, ya que comenzó a despilfarrar todos los bienes de su hermano y las armas que tenía las utilizaban para amedrentar a la gente y se sospecha que continuó con el negocio ilícito.
La fuente indicó que “Paco” llegaba a cualquier hora al balneario la Aguagua en La Arada, y cuando no lo querían atender agarraba a tiros el portón a pesar que en la entrada existía un rótulo que decía que eran prohibidas las armas.
Se mencionó que metros arriba del balneario, la familia Ruiz tiene una propiedad que se las heredó su padre, donde criaba algunas cabezas de ganado, pero desde que lo mataron los hijos se hicieron cargo, pero nadie se atreve a llegar al lugar, ya que se rumora que ahí funcionaba un narcolaboratorio.
COMPROMISO
Además aseguran que de esa propiedad nacen las aguas termales que caen a los estanques del balneario Aguagua, por lo cual los dueños del establecimiento mantenían un compromiso con “Paco”.
Se asegura que los dueños del balneario son cómplices al encubrir a “Paco”.
Debido a que la fiesta de cumpleaños de “Paco” era para invitados selectos, fueron pocos los que asistieron, pero según algunos allegados, “Paco” obligó a Aris Valentín Maldonado Mejía y a los dueños del negocio a llevar a María José y Sofía Trinidad Alvarado Muñoz, hasta el lugar donde fueron sepultadas.
Se menciona que el 19 de noviembre, las autoridades policiales y de investigación estuvieron negociando con los dueños del balneario, Ventura Díaz Ponce y su esposa Elizabeth Nájera, para que declararán en contra de “Paco”, pero estos no quisieron por temor a que después los matara.
Por esa razón las autoridades determinaron acusarlos, por encubrimiento, ya que desde el jueves 13 de noviembre cuando se dieron los hechos, ellos sabían lo que había pasado, pero también trataron de desviar las investigaciones al decir que todo había sucedido afuera del establecimiento y que de un carro extraño se generó la balacera.
Fuentes policiales confirmaron a LA TRIBUNA que “este tipo sembraba el terror en Santa Bárbara, a algunas muchachas que a él le gustaban las violaba, pero no lo denunciaban por el miedo que infundía entre las personas”.
El agente policial aseguró que la población menciona que no se escondía para consumir drogas como cocaína, haciéndolo públicamente, “sin importar lo que dijeran los demás, porque él sentía que tenía el control”.

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